20.2.11

Te pienso…

Saber de tu nombre y el mío adornando tus cuadernos me ilusiona, me estremece, y obligadamente, me hace pensarte junto a mi, estar a tu lado. El cursor titila, las manos me sudan y mi respiración se agita con tan solo escucharte, con sólo leerte, imaginarme contigo.

Te escribo, las ideas y sentimientos se atascan en mi cabeza, y aún asi te pienso [¿piensas tu en mi?]; hablamos, y unas ansias locas por estar donde tu estás me hacen decirte lo inimaginable, lo que pocas veces pensé decir, deshilvanar lo más íntimo de mi corazón para ti.

Sedado por ti estoy, por como eres cuando estás, por como mi mente te dibuja en la soledad de mi recámara, por como te imagino conmigo “haciendo lo que la primavera a los cerezos” [te deseo]; pero por más que lo intento, pese a mi mayor esfuerzo, el pronunciar tu nombre, el susurrar las 7 armoniosas letras de tu nombre, no te hace aparecer al lado mío, aún no, no esta noche.

¿Que ha sido de mí? ¿Donde quedaron aquellas egoístas convicciones, mis sueños ilusorios en singular, ese mundo donde sólo era mi porvenir el vislumbrado? ¿Que has hecho de mi, que cada vez que pienso, pienso por dos? [Gracias]. Donde las todas las canciones llevan tu nombre, y las letras en prensa se acomodan para formar tus iniciales. ¿Quién eres? ¿Quien eres tú, que me cautivaste al hablar, haciendo vibrar mi alma y mis huesos cual Mi Mayor, enloqueciéndome a grado tal que no soporto ya una vida sin tí [Y de lo insoportable que soy yo sin ti].

Te pienso, te deseo, te amo…

¡SI! ¡TE AMO!,

y es por lo mismo que mi corazón, superando a TU razón, me pide gritarlo al aire [Que seas el aire que respire para siempre], al mundo, a ésas 1365 almas que hoy nos ven.

¡TE AMO! Pasado, presente y futuro perfecto… contigo