7.10.11

Le Podcast.

Nota del autor: Todo este rollo estaba pensado para ser el tema de mi primer podcast, pero como eso de hablarle solo a la pantalla no se me da muy bien [mucho menos estando cuerdo. Denme unas cuantas pastillas y un vaso de té de limón y ya veremos], terminó siendo unos de esos típicos posts donde le doy mucha vuelta al asunto y al final luego ni yo mismo sé que quise decir.

Tras meses de ausencia en el blog y con una enorme sensación de apatía comparable solamente con el incremento de mi masa muscular hasta hace unos meses, las “ganas” de retomar este espacio han aumentado gracias a que ya tengo algo en que ocupar el tiempo [me gustaría decir trabajo, pero para hacerme el interesante diré que es labor comunitaria], además de la noble convicción de reducir el grueso de las estadísticas de personas con sobrepeso en el país.

Es precisamente gracias a esas actividades que paso una cantidad considerable de tiempo fuera de casa, si no es por razones atribuibles a las clases de inglés que estoy dando [si, ahora resulté “ticher”], por el ejercicio, lo que hace de vital importancia para mi, el contar con algo que me haga “invulnerable” a los ruidos y situaciones de la calle, por lo que he encontrado mi refugio en los podcasts más allá de la música.

Pero ¿Cuál es el chiste de elevar el ego de una persona o grupo de personas que se la pasan hablando de uno o varios temas, con o sin sapiencia del mismo? He ahí precisamente lo entretenido del asunto y prueba de ello es el opening de uno de mis podcasts favoritos, ‘Finísimos Filmes’ al decir:

“En un mundo donde todo idiota tiene un podcast…”

Puesto que para elaborar un programa así no se requiere ya de un conocimiento especial o de recursos tan específicos, basta con tener una computadora, micrófono y la insensatez necesaria para ponerse a grabar pendejadas con el fin de que Internet lo escuche o se quede perdido en limbo. Esto deriva en cierto modo en una gama tan heterogénea de contenidos como el gusto propio de quien decide escuchar un podcast, algunos buenos, otros no tanto.

Aquí es donde pudiéramos ejemplificar el postulado anterior al enumerar los programas que son del gusto particular de su servidor, pero antes de eso, siento necesario describir al podcast y justificar al mismo tiempo porqué preferirlo por encima del “mixtape”:

  1. Un podcast es una “transmisión encapsulada”, característica que implica una ventaja enorme contra los playlists, puesto que éstos son rígidos y están sujetos a una estructura [con todo y shuffle sabes que a X número de ‘pushes’ al botón de forward, te toparás con la misma canción que acabas de escuchar], y contra la radio, pues aunque ambos convergen en hacer ameno el tema que se trata, el factor “pause & play” o “quiero volverlo a escuchar” le da el punto ganador al podcast.
  2. No sea mainstream ni huevón, como ya se mencionó líneas arriba hay tantos podcast como gustos. Ya sea para aprender un nuevo idioma, “leer” un libro [o escuchar la crítica a éste], discutir la película de moda con la compañera de oficina chismosa a la que el novio nada más se la lleva al cine para “conocerse mejor” o saber distinguir la transmisión automática de la standard en un automóvil, los contenidos de los podcast son generadores instantáneos de cultura transmisible y con alta tasa de ‘feedback’ [habla aquí el Investigador frustrado de Ciencias Económicas y Sociales].
  3. La misma estructura dinámica y amena del podcast, lo hace más susceptible a ser repetido… ¿O no me digan que prefieren hacer ‘air guitar’ e ir moviéndose al beat de “Thriller” en el transporte público?

Dicho esto [y habiéndoles lavado ya el coco], aquí una sutil selección de los podcasts que me gustaría compartir con mis 10 lectores y 2 stalkers:

  • Geektyrant Weekly Podcast: El nombre lo dice todo, ¿no? Cultura geek, comics y películas aderezados con uno que otro rant y dinámicas entre los participantes. En inglés. Suscríbanse aquí: http://t.co/Upb1euZ
  • Paikast: Los remanentes de una era de la blogosfera noventera conocido en el underground como “Toque de Queda”. Es más probable que yo escriba aquí a que los Paiketeers publiquen algo. Según ahora que se han fusionado con ‘Factoría UNO’ habrá contenido con mayor periodicidad. Búsquenlo aquí: http://www.paiki.org/
  • Powncast: Más friquez, pero enfocada a los cómics. Tengan miedo si es que entienden los “finos chistes” y “referencias” que los anfritiones lanzan a diestra y siniestra. Quiere decir que son unos nerdos: http://bit.ly/qw59lo
  • Premilenaria: Los noventas en su mejor expresión, la máquina del tiempo de los podcast. He tirado la Lagrimita Remi® con éste al recordar varias cosas de mi infancia y por fin saber qué demonios era lo que escuchaban mis primos cuando a ellos apenas les salía el bigote y a mi se me asomaba el ombligo con mi fashionable estilo de camisetas, shorts y zapatos ortopédicos. http://bit.ly/plAgSZ
  • Claxon: El común denominador en la relación con mi papá. Yo no se ni madres de autos, así que estas cápsulas de sabiduría automotriz hacen llevaderas las travesías paternales: http://bit.ly/q8DegP
  • Finísimos Filmes: Aborto del “Finísimo Podcast”, Toño Sempere y Oliver Meneses hacen como que hablan de cine, pero en verdad proyectan sus fantasías y delirio de atención durante más de una hora. Tienen página de Facebook y Twitter, que sepa quién la administre, pero tiene pésimo gusto. De publicación semanal. Si te gusta el cine, escúchalo, si no, también. http://bit.ly/pHmTIB