NOTEJA PENDEJA: Sinceramente debo dejar de idear estas excusas antes de cada entrada, pero no encuentro que más poner para “hacer bulto” a la hora de la escribidera. ¿Alguien sabe de un media player para el blog? Esta entrada, quizá la penúltima del año, se basa en música totalmente, y a mi gusto el embed de goear está muy robusto. En fin.
UPDATE: Grooveshark funcionó genial.
Música. No recuerdo mi primer encuentro con la música. La Dueña de Mi Placenta® dice que al gestar me ponía el Vals de los Patinadores para calmarme [inquieto y desesperado desde antes de nacer], puesto que el sonido de las Turbinas de los aviones [mis jefes vivían cerca de un aeropuerto] me hacía dar patadas y golpes dignas de Julio César Chávez… retirado… con Parkinson.
Cómo no creer esa historia si hay indicios e incluso anécdotas de que me ponía a bailar sobre una mesa “La Negra Tomasa” en mis épocas de kindergartero. Pese a eso, la siguiente influencia musical que recuerdo es Cri-Cri. El trauma impacto fue tal que hasta una entrada del blog tuvo como nombre una melodía del Veracruzano [quien por cierto, mi papá llegó a conocer de chamaco, ayeres hace ya muchos].

Apolo y Calíope no me sedujeron más por al menos 8 años. No negaré que tarareaba las canciones que en mi casa escuchaban [había un programa, joder, como llegué a odiarlo, los fines de semana. Era en la recién “estrenada” Radio fórmula, que apenas había empezado en la región, donde un grupo de bohemios, locos y talentosos para el borlote y el canto, estaban desde las 6 de la mañana taladrándome los tímpanos]. De esa forma conozco a Pablo Milanés, Toña la Negra, Amparo Montes, Javier Solís, José Alfredo Jiménez, Frankie “Ojos Azules” Sinatra, Gardel, Roberto Carlos y… err, Juan Gabriel.
Las incursiones a casa de mis primos a la tierna edad de 10 años me hacen conocer el género más acudido y el menos tolerado: El Rock [con derivada hacia el Heavy Metal años después] y el Pop. Mis dos primos más cercanos [uno administrador, el otro médico] compartían cuarto y grabadora [de cassette] para escuchar: Metallica, KISS, Aerosmith, Eric Clapton, Back Street Boys, Britney Spears [en aquellas épocas donde decían que era satánica, como todo lo novedoso y viral en los 90’s], Belle Perez, y demás cosas que estuvieran de moda a finales del siglo XX.

Mi idolatría por KISS [aún vigente pero sin la misma intensidad] continúa incólume hasta mi preparatoria donde Red Hot Chilli Peppers, Nirvana, Creedence, The Doors, Fobia, Volován, Hendrix e incluso Barry White hacen acto de presencia en mi Walkman de CD’s [llega el primer enamoramiento]. Gracias al Ares me hago fan de los Scores: Danny Elfman y John Williams encabezan la lista.

El tiempo pasa durante la Universidad [organizo un “Rock Fest” en 3er semestre de la Carrera], Led Zeppelin hace su debut con honores, el rock aderezado con heavy metal y algo de glam satura el disco duro de mi PC: Stryper, UFO, White Cross, Black Sabbath, The Who, Tesla, Motörhead, Mötley Crüe, Def Leppard, Iron Maiden, Union, Pretty Boy Floyd, Black & Blue, Judas Priest y más representantes. La música de videojuegos y series de animación nipona junto al Pop Francés contoneador.
A la par de películas, mis referencias musicales aumentan, pero sin salir de mi zona de confort. De ahí salen The Smiths, Zoey Deschanel, José González, Massive Attack, Honeydogs e infinidad de “One Hit Wonders in JD’s iTunes library®”; pero no fue otro sino Morricone [y que alguien me trajera cacheteando las banquetas] quien me hiciera aprender a disfrutarla la música y no escucharla meramente y recordara un consejo de una gran amiga:
“Nunca relaciones música chida con alguien, porque al hacerlo y, cuando esa persona ya no represente algo en tí, detestarás ésa música, y no hay nada peor que eso”.
Ginny, en alguna conversación de MSN*
No puedo decir que mis gustos musicales sean tan variados o versátiles, pero si puedo decir que hay canciones que evocan recuerdos, circunstancias y situaciones agradables y otras no tantas. ¿Que sería de mi vida sin música? Simplemente no tendría un pretexto para escribir todas estas líneas.
*El quote de mi amiga fué modificado con fines ilustrativos meramente [la verdad es que no recordé textualmente lo que me dijo].