Generalmente soy una persona adicta que gusta del social media. Siempre ando twitteando. Lo hago desde el 29 de diciembre de 2008. Pero recientemente ha habido varios fallos con la que promete ser la red social por excelencia [por sus usos como tal, y los añadidos como evolución de las TI [tecnologías de información]].
Desde tweets robados, hasta caídas del servidor y cuentas hackeadas, twitter ha demostrado que no es invulnerable; pero ¿qué hacer cuando la ballenita ataca? Mi timeline muchas veces se ha llenado de quejas después de que el servicio se restaura sobre cómo no supieron aprovechar el tiempo sin twitter.
A mí me gusta ponerme a pensar que sería de Internet y la vida en web sin twitter: ¿nos hubiéramos enterado del Nexus One o del iPhone perdido? ¿Hubiéramos sabido de la magnitud de la catástrofe en Haití o Chile? ¿Sabríamos quien es Federico Arreola o veríamos como Britney supera a Kutcher en followers? ¿Seguíriamos a Ruys, Wookie, Cabrío o Sempere? ¿Tendríamos trolls o nos reíriamos [más] de Paulina Rubio al no saber NADA de futbol y de su pésima ortógrafía?. No lo sé… pero mientras ya escribí un pequeño post en la cueva y #sufrocomoprecious